Escuela de Arquitectura de la UCR se une a críticas por demolición del edificio del ICE
La facultad considera que no existe suficiente información para demoler el inmueble y pide valorar opciones de reforzamiento.
La Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica se pronunció en contra de la demolición del edificio Jorge Manuel Dengo Obregón, sede del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), ubicado en Sabana Norte.
Solicitan que, antes de tomar una decisión irreversible, se realice una valoración integral de las alternativas para determinar si el edificio puede ser intervenido y conservado.
La posición surge luego de que el ICE anunciara el 27 de agosto de 2026 su decisión de sustituir la actual sede y construir un nuevo inmueble en el mismo terreno debido, entre otras, a supuestas vulnerabilidades estructurales detectadas.
Según el ICE, estudios realizados entre 2018 y 2021 determinaron que el edificio no alcanzaría el nivel de desempeño denominado “Seguridad de Vidas”, conforme a la normativa vigente.
También se han señalado deficiencias en sistemas eléctricos, telecomunicaciones, climatización y protección contra incendios.
Para la Escuela de Arquitectura, la adecuación técnica de las instalaciones y las necesidades futuras del ICE son factores indispensables para garantizar la seguridad de las personas.
“Con la información brindada no es posible saber qué alternativas se estudiaron, cuáles fueron las condiciones analizadas ni con qué criterio se destacó reforzar o rehabilitar el edificio.
“Los datos que sí están disponibles, reforzados por el área de las ingenierías, muestran que una intervención es necesaria, mas no imposible”, mencionó Nancy Reyes, docente de la Arquitectura de la UCR.
Por esta razón, la Escuela solicitó al ICE dar a conocer los estudios estructurales realizados desde 2015, así como los informes producidos entre 2018 y 2021, la revisión técnica independiente de 2023 y cualquier análisis posterior que haya sustentado la decisión del Consejo Directivo.
La intención es que, con esa documentación, pueda realizarse o divulgarse una evaluación comparativa de distintas posibilidades: el reforzamiento y rehabilitación del inmueble, su reutilización adaptativa, estrategias de conservación parcial y la demolición acompañada de la construcción de una nueva sede.
“A la ciudadanía solamente se le han dado a conocer resúmenes de las conclusiones de estos estudios, no la documentación técnica completa. Con esa información no es posible saber qué alternativas se estudiaron, qué soluciones se consideraron ni con qué criterios se descartó reforzar o rehabilitar el edificio”, afirmó Reyes.
Estos cuestionamientos se unen a los de la Facultad de Ingeniería de la misma UCR, que indicó que el gremio de ingenieras e ingenieros desconoce con precisión cuáles son las deficiencias identificadas.
Un inmueble con valor histórico
El edificio Jorge Manuel Dengo Obregón fue diseñado por el arquitecto Rafael Sotela Pacheco y construido entre 1969 y 1972.
Para la Escuela de Arquitectura, el inmueble pertenece a un período decisivo de la arquitectura estatal costarricense, cuando las instituciones públicas recurrieron a la arquitectura moderna para representar procesos de modernización, expansión de servicios y desarrollo nacional.
Aunque el edificio no cuenta con una declaratoria formal de patrimonio histórico y arquitectónico, la escuela sostiene que no necesita esa declaratoria para que se reconozca su valor histórico dentro de la arquitectura costarricense.
Incluso, la Asociación Costarricense del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) manifestó su preocupación desde una perspectiva patrimonial, arquitectónica y de memoria institucional.
“Esta postura es relevante a nivel país, porque no se está discutiendo solamente el futuro de un edificio; está sobre la mesa la manera en que las instituciones públicas deciden sobre bienes que pertenecen a toda la ciudadanía y, en este caso, el inmueble es un fiel testigo de la soberanía energética de nuestra nación”, declaró Reyes.
Como parte de sus solicitudes, Arquitectura instó al ICE a abrir un proceso de discusión técnica y pública, con participación de especialistas de diferentes disciplinas, para determinar el futuro de la estructura.
La Sala Constitucional también ordenó, el viernes anterior, suspender la demolición mientras se resuelve un recurso de amparo presentado por la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP).

